Podríamos definir el trabajo creativo del diseñador gráfico como la capacidad de empatizar con el cliente hasta llegar a plasmar gráfica y funcionalmente la idea que él tiene en mente.

Roles

Como en toda relación profesional o personal, los roles nos indican bajo qué papel actuamos y, ser conscientes y estar de acuerdo nos ayudará a realizar nuestra colaboración de manera más productiva.

La función del diseñador es la de usar sus herramientas, conocimientos, experiencia y habilidades para dar con el diseño gráfico que el cliente está buscando a través de él/ella.

Etapas del diseño gráfico

1. Toma de contacto

Este es el primer contacto con el cliente, cuando el cliente solicita un presupuesto general (considerando general una solicitud estándar como por ejemplo: necesito diseñar un logo).

2. Presupuesto

Enviaremos un presupuesto estándar en el que habremos valorado previamente todos los costes fijos y variables que nos supone hacer este trabajo, así como nuestro beneficio.

El presupuesto tiene que ser claro en función de lo que el cliente nos está pidiendo.

Si nos solicitan una página web, debemo clarificar si el coste del hosting y el dominio están incluidos o no en el presupuesto, ya que para que una web se vea publicada necesita un sitio en el que alojarse y un dominio con el que llegar a ese dominio.

Si solo presupuestamos el diseño web o decidimos informar al cliente en el último momento, lo más fácil es que el cliente se sienta engañado, lo perdamos, tengamos problemas para facturar el trabajo o ganemos una mala reputación.

Formas de pago

La forma de pago tiene que quedar reflejada en el presupuesto.

Es recomendable solicitar el 50% antes de empezar el trabajo y el otro 50%, antes de entregar el trabajo. De esta manera nos aseguramos de que el cliente no se tira para atrás.

3. Primera reunión: definición del proyecto

Escucha activa

Si hemos llegado hasta aquí es porque el cliente ha considerado que el presupuesto se ajusta a sus necesidades y ahora estaríamos en la etapa de la definición del proyecto.

En esta etapa nos reunimos con el cliente para concretar los detalles de lo que necesita y para conocer sus valores profesionales.

Tenemos que tener siempre presente que cualquier tipo de colaboración incluye una relación personal en la que la empatía jugará un papel muy importante para llevar el trabajo al éxito.

Este es el momento de decir, en caso de que sea necesario, si el presupuesto estándar necesita alguna modificación. Puede que el cliente necesite algo más de lo presupuestado como por ejemplo 2 logos: uno para una línea de negocio y otro, con otra variación, para otra línea de negocio. En este caso, si el presupuesto estándar incluye el proceso de diseñar un logo, tenemos que añadir las horas que nos supondrá hacer una segunda vsriación.

Si tenemos experiencia en nuestro trabajo sabremos calcular rápidamente este suplemento y dejar claro ya en esta primera reunión el total del presupuesto, además de enviárselo al cliente formalmente actualizado.

En esta primera reunión es mejor que que el tema económico quede resuelto para ofrecer una colaboración armónica.

Si hay algo importante que decir, es el momento.

A menudo el diseño gráfico suele mirarse como algo bonito, y aunque la parte estética es muy importante, el diseño debe funcionar adecuadamente en todos los formatos en los que se vaya a publicar.

Por ejemplo, un logo que tenga muchos colores, ilustraciones, degradados, sombras… Tiene que ir acompañado de una versión simplificada, ya que si queremos hacer un sello, una camiseta o un formato en mapa de bits, no se va a ver bien.

Es nuestra responsabilidad prevenir al cliente de las posibilidades e inconvenientes de diseño, de técnica y de funcionalidad que supone cada trabajo.

Si el cliente decide asumir estos inconvenientes también tenemos que respetarlo.

Conoce personalmente al cliente

Tenemos que aprovechar esta primera reunión para entrevistar al cliente o hacer un pequeño formulario con preguntas que nos aporten la información que necesitamos para conocer la historia personal y profesional de la persona que nos ha propuesto esta colaboración, con el objetivo de conocer cuáles son sus valores, cuál es la personalidad de su negocio, cómo se comunica con sus clientes y cuál es el valor añadido que hace que le elijan a él/ella en lugar de a otros competidores.

Empatía

La empatía y la buena disposición son ingredientes imprescindibles a la hora de establecer cualquier tipo de colaboración profesional y personal. Es por eso que también en el diseño juega un papel muy importante, incluso podríamos decir que el más importante.

Empatizar nos libera del ego y nos lleva a entender al otro sin ánimo de ser los protagonistas. Si bien, somos los diseñadores del proyecto, no tenemos que olvidar que el logo, el tríptico, la web, el catálogo, el cartel, el vinilo… Es para el cliente, es una herramienta que le ayudamos a construir para que él/ella a su vez pueda comunicarse con sus clientes y conseguir más ventas, más clientes… O el objetivo que sea, pero en cualquier caso, tenemos que tener claro que nuestra misión es la de ayudar y que nuestro trabajo estará bien hecho cuando el cliente se sienta identificado y le sirva para llevar a cabo su cometido.

4. Primera propuesta brainstorming

Este primer brainstorming es una lluvia de ideas resultantes de toda la información recibida.

Nos sirve para proponer un tipo de letra, bocetos de imágenes y opciones de colores. Siempre con una justificación y con la capacidad de saber explicar por qué proponemos está tipo,

5. Segundo encuentro

Este segundo encuentro, presencial o telemático, es en el que mostraremos al cliente esta lluvia de ideas,  justificando el por qué de cada propuesta y nos servirá como primer boceto para conocer un poco más sus gustos estéticos.

Es posible que de este primer brainstorming necesitemos hacer otro, pero siempre aclarando qué y porqué le gusta o no más una idea que otra.

Es importante trabajar nuestra seguridad en esta primera etapa, comprender e interiorizar que no es un rechazo sino que estamos conociendo a nuestr@ colaborador/a y que no hay ningún invento ni creación que se haya conseguido a la primera. Sin dejar de recibir el aprendizaje de lo que podemos mejorar y la capacidad de empatizar y comprender qué es lo que quiere y no quiere transmitir, así como estéticamente, qué es lo que le gusta y lo que no le gusta.

6. Posible segundo brainstorming

En el caso de necesitar ofrecer un segundo brainstorming, ya seremos más conocedores de la personalidad, las necesidades y los valores profesionales del proyecto.

Tenemos más información, y esto nos acerca más al diseño que buscamos, además, nos conecta más con el cliente, ahora le conocemos mejor y es posible que vuelva a contactar para futuras colaboraciones.

7. Tercer encuentro

En nuestro tercer encuentro es muy importante la actitud que mostremos.

Si vamos pensando que nuestra propuesta no le va a gustar, que no nos la va a aceptar, probablemente será lo que pasará. En cambio, si vamos con una actitud positiva, empoderad@s y segur@s de nosotr@s mism@s, tenemos más posibilidades de conectar con el éxito del proyecto y llevarnos una definición del tipo de imagen, colores, tipografía y composición que necesitan en este diseño.

En esta tercera reunión, ya nos reunimos con más confianza, con más información y con un segundo estilo de propuestas que seguro que conecta mejor, porque ya somos más conocedores, porque ya hemos empatizado más con el cliente, porque somos un@s profesionales del sector y porque sabemos lo que hacemos.

Si no vamos con esta actitud, si nosotr@s mism@s no nos creemos que estamos haciendo un buen trabajo, si nosotr@s mismos no compramos nuestra profesionalidad, no podemos pretender que otro lo haga.

Así que daremos por hecho que una de nuestras propuestas enamorarán al cliente tanto como nos ha enamorado a nosotr@s.

8. Propuesta 1 de estilos según concepto definido

En esta etapa, ya tenemos en concepto definido y ahora ya podemos trabajar sobre una línea más sólida. Ahora el cliente espera de nosotr@s que le enseñemos alguna variación más del concepto ya definido.

En esta propuesta las variaciones que se considerán serán los atributos de la forma, el tamaño, el color u otra tipografía del mismo estilo pero con alguna diferencia que no acaba de encajar. Pero sobretodo, ya estamos cerca, ya estamos en el camino.

9. Cuarto encuentro

Seguir empatizando será muy importante, seguir empatizando con el cliente, captando más finamente cuáles son sus gustos estéticos. Lo más difícil ya lo hemos conseguido: el concepto. Ahora solo queda afinar con los últimos detalles.

Cualquier tipo de colaboración es siempre entre personas, es por eso que no tenemos que olvidar que lo importante para llegar al éxito es saber relacionarnos bien, primero con nosotr@s mism@s y después con los demás.

10. Propuesta 2 de estilos según los últimos retoques estéticos

Ya estamos llegando al final del trabajo. En esta etapa solo nos queda acabar de puntualizar los últimos detalles que el cliente nos pidió.

Llevamos nuestro trabajo hecho y solo nos quedará esperar el ok definitivo.

Empatía

Tenemos que valorar la opción de que a nuestro cliente le cueste tomar la última decisión y, es probable, que aquí se atasque el sí definitivo.

Ya casi lo teníamos y nos desorienta un poco el no poder cerrar el trabajo. Si nos encontramos con este pequeño obstáculo, tenemos que seguir usando nuestras habilidades con la empatía. Antes de irnos sin el sí definitivo, averigüemos cuál es el problema.

Puede que nos encontremos con un cliente que es una gran empresa, asociación, cooperativa o cualquier organización que necesita la aprobación final de otro miembro del equipo para dar el sí definitivo.

Puede que nos encontremos con que el cliente sabe que es el momento se pagar el trabajo y que quiere darle alguna vuelta más, o consultar con terceras personas.

En cualquier caso, nos encontramos ante la posibilidad de que nos propongan cambiar algunos aspectos del diseño sobre los que ya habíamos trabajado. Esto supone un trabajo extra.

Seguimos empatizando con el cliente, seguimos haciéndole sentir comprendido, sabemos que este trabajo supone un gasto, supone un compromiso y pone en juego la imagen de su empresa, negocio o proyecto, pero tenemos que seguir siendo también fieles a nosotr@s mism@s y hacerle saber que, en caso de tener que retroceder en el proceso, le tendremos que cargar un suplemento, o en caso de tener que realizar muchos cambios, tendríamos que hacer un nuevo presupuesto.

Claridad

Si necesitamos ampliar lo contemplado en el presupuesto por causas ajenas a nosotr@s, deberemos aplicar un extra que debería estar reflejado en el presupuesto inicial, de manera que el cliente sepa en todo momento cuál es el funcionamiento habitual y asuma esta modificación del presupuesto.

De esta manera le ayudamos a tomar la última decisión, que en la mayoría de los casos no es otra cosa que miedo a hacerlo definitivo.

En la mayoría de los casos, si hemos llegado hasta aquí cerraremos el trabajo satisfactoriamente.

Entrega del trabajo acabado

Una vez tenemos el ok del cliente y hayamos cobrado el importe restante, le entregamos los archivos y lo damos por fina


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